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Carmen Teresa Alcalde
Carmen Teresa Alcalde. Nacida en San Cristóbal, Estado Táchira, Venezuela. Realiza sus estudios universitarios en la Universidad Católica Andrés Bello Extensión Táchira y posteriormente cursa Maestría en Literatura Iberoamericana en la Universidad Autónoma de México (U. N. A. M). Profesora de Castellano y Literatura en el Liceo Simón Bolívar de su ciudad natal desde 1967 hasta 1975, año en el que ingresa la Universidad nacional Experimental del Táchira (UNET), donde permaneció 25 años, desempeñándose como docente y en la Coordinación de Extensión Sociocultural.
Publicaciones
POESÍA
Atardeceres (1981)
Siempre Mujer (1988)
Dama de Otoño (1994)
Mundo Infantil (1966)
Ciudad de las Montañas (1995)
Mundo Mágico (2001)
CUENTO Y POESÍA
Prosa y Poesía (1997)
ENSAYO
Estudio Analítico de Trilce (1980)
Realidad Venezolana a través de su Literatura (1993)
¿De dónde venimos y hacia dónde vamos? (1992)
Escritoras del Táchira (1996)
Escritoras de Venezuela – Escritoras del Táchira (1998)
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Tres personalidades coinciden en Carmen Teresa Alcalde de Rosales
"Leer y escribir son mis pasiones"
 Entre libros, novelas y poesía, la literata tachirense pasa hoy los pocos ratos libres que le dejan sus actividades.
 Sus ocho nietos ocupan un lugar muy importante en la vida de Carmen Teresa Alcalde de Rosales. El de la foto, es el menor de ellos.
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(Teresa Márquez Soto )
A los 6 años escribió su primer poema. También a esa edad creía que al crecer ingresaría a la Universidad Central de Venezuela para estudiar sicología. Era su más ferviente deseo, o como hoy lo define ella, "mi pasión". El destino, sin embargo, le cambió y finalmente su padre la inscribió en la naciente Extensión Táchira de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, la cual abría en San Cristóbal, y allí estudió Letras. Ha dedicado 38 años de su vida a la docencia.
Carmen Teresa Alcalde Alvarez de Rosales Acero es la menor de ocho hermanos. Nació en San Cristóbal, en el hogar de dos caroreños: José Antonio Alcalde y Dilia Alvarez de Alcalde, quienes vinieron al Táchira, luego de vivir varios años en Trujillo, por razones de trabajo de don Antonio. Su padre fue para ella la mejor fuente de inspiración, puesto que era poeta. Esta valiosa dama enlaza tres personas en una, y asegura que "mi vida está dividida en tres partes".
---Una parte es la profesional como docente ---expresó, rodeada de libros, en el estudio particular de su casa en Las Lomas---. Esa etapa la inicié desde mi vida universitaria en la Católica, pertenezco al primer grupo que inauguró la Ucabet, soy de la primera promoción que egresó y fui también, la primera mujer que se graduó en la Universidad Católica, no porque fuera la primera de la clase, sino que por el apellido estaba después de Alvarez Castellanos. Nos graduamos en 1966 y fue un grupo muy hermoso, compartí con mucha gente, con la cual he conservado, además de gustos, amistad. Lolita Robles de Mora, Pablo Mora, Hortensia Quintana, Alfonso Alvarez Castellanos, quien ya no está entre nosotros, y muchas otras personas de las cuales algunas se han dedicado a la literatura y otras a la docencia, pero allí están. Salí de la universidad y comencé mi vida como docente de Castellano y Literatura en el Liceo Simón Bolívar, estuve allí ocho años y tuve la suerte de que quienes habían sido mis maestros en la universidad, pasaron a ser compañeros y a la vez tutores en el liceo. Compartí con Pedro Pablo Paredes, quien ha sido mi profesor, orientador y tutor toda la vida; con Julio Suárez Lozada, Horacio Cárdenas, Juan Tovar Guédez y Juan Bautista Lanza, quien llegó a ser director del liceo, entre otros profesores que habían sido docentes en el Simón Bolívar y luego lo fueron en la Católica y aún estaban en el Simón Bolívar.
El ingreso a la Unet
Hace poco más de 30 años y después de ejercer como docente en el liceo "Simón Bolívar", Carmen Teresa Alcalde de Rosales ingresó a la Universidad Nacional Experimental del Táchira.
---Conocí y me conoció el profesor Lorenzo Monroy, junto a Luis Martín Suárez ---recuerda---; conversaron conmigo y me pidieron que fuera a la Unet. Así empezó mi vida en la institución. Allí conocí a Carlos Delgado Dugarte, quien fue mi primer jefe directo, una maravillosa persona, no sólo excelente periodista, sino extraordinario como ser humano. Me tomó bajo su manto y empezó a formarme como universitaria, la parte práctica. El estaba en ese momento con su proyecto de la extensión universitaria y estuve trabajando con él varios años; le tomé amor a la universidad, no sólo en la parte docente, sino también en la extensión, y creo que fue otro de los grandes formadores de mi vida. Puedo decir hoy que tuve el privilegio de contar con un grupo de profesores, quienes además eran maestros, a quienes con mucho respeto se les podía decir maestros, ellos fueron mis maestros. Y lo siguen siendo, porque, por ejemplo, a Pedro Pablo Paredes, cualquier cosa que escribo, se la llevo y él lo lee y me corrige.
Confiesa Carmen Teresa Alcalde Alvarez de Rosales Acero que "pasé una etapa muy hermosa en la universidad".
---Pasé 25 años en la Unet, no hubiera querido jubilarme ---manifestó---, pero hubo razones de peso, las cuales prácticamente me obligaron a ello. No me he ido del todo, porque he seguido dictando talleres y cursos y después estuve trabajando un tiempo ad-honórem en la Coordinación de Cultura, donde ya había estado antes, pero volví cuando fue rector el profesor Trino Gutiérrez, quien me llamó y permanecí dos años. Porque esa es otra de mis pasiones dentro de mi profesión, la parte cultural.
---¿Cuándo comenzó realmente a escribir, siendo estudiante, ya graduada? ---Según papá, comencé a los 6 años, y creo que es verdad. Mi padre era poeta, de los poetas de antes, papá tuvo apenas una formación primaria, fue autodidacta, pero leía muchísimo, declamaba y con él yo aprendí a leer poesía y a declamar. El se reía mucho y guardó durante años, una poesía que le escribí a los 6 años, porque lo importante para mí en ese momento era que corazón rimara con cucharón. La cosa era que rimara, porque papá me estaba enseñando lo que era la rima. Mientras estudié bachillerato,escogí Humanidades porque me gustaban, pero no pensé nunca que estudiaría Letras. Quería ser sicóloga, en esa época en San Cristóbal no había universidad. Tenía un hermano en Caracas y pensaba que me dejarían ir, pero los varones tenían preferencia para irse a estudiar fuera, y la mujer no. En eso nació la Católica, había ido de vacaciones a Caracas, cuando papá me envió una carta y me decía lo de la universidad, informándome que había tres carreras: Derecho, Administración y Letras, y me preguntó en cuál de las tres me inscribía. Ingresé por casualidad del destino en Letras, y la carrera me gustó muchísimo. Me apasiona la literatura, y como ya escribía a escondidas, a medida que comencé a tomar contacto con la verdadera literatura, me atreví a recopilar algunas cosas y Pedro Pablo Paredes fue el primero que me aupó para que hiciera mis primeras publicaciones.
Esposa, madre y abuela
 Carmen Teresa Alcalde
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Al graduarse en la Ucabet en 1966, contrajo matrimonio con el médico pediatra Rafael María Rosales Acero, y recientemente celebraron sus 40 años de matrimonio.
De su unión, nacieron tres hijos: Adriana, quien es sicóloga y a su vez tiene tres hijas; Rafael Marián, ingeniero mecánico y padre de tres niños, y Sandra Margarita, TSU en Hotelería y Turismo y madre de dos niños.
---Mantener un hogar es un aprendizaje, en el cual los principales elementos son la paciencia y el quererse mucho. Ser esposa y madre, son funciones que exigen dedicación, amor y comprensión. Gracias a Dios, y a los principios que se me inculcaron desde niña, así como al apoyo de mi esposo, creo que he cumplido con mis principales tareas, sin tener queja. Mi hogar, mi esposo, mis hijos, y ahora mis nietos, colman totalmente mi existencia. Dios ha sido muy grande conmigo, siempre lo digo y repito la parábola de los denarios, porque poder ayudar y servir a los demás, es uno de mis mayores compromisos como persona. Hay que llevar siempre dentro de nosotros, fe y esperanza y seguir luchando para tratar de aliviar el dolor y las penas de quienes sufren y necesitan una mano amiga y una voz de aliento y apoyo. (TMS)
"Atardeceres", su primer hijo
Retornó hace poco, luego de dos años de ausencia, a la presidencia de la Peña Literaria "Manuel Felipe Rugeles", de la cual forma parte desde hace más de dos décadas. Fueron dos eventos que se sucedieron casi a la par, en la misma época.
---En 1981 creamos el grupo de literatura Parnacillo y ese mismo año hice mi primera publicación, Atardeceres, en género de poesía ---evoca---. Pedro Pablo Paredes y María Luisa Alonso me invitaron a formar parte de la Peña Literaria y desde entonces he estado allí, a excepción de dos años que tomé para descansar, luego de ejercer la presidencia por diez años. Pero volví, estoy nuevamente en la presidencia y desde allí hemos trabajado en la promoción de grupos de lectura, me ha gustado trabajar con la gente joven y ya hay varios, uno de ellos en Palmira, otro en la ULA y el de Nadie nos edita. De mi paso por la Coordinación de Cultura de la Unet, recuerdo el nacimiento del teatro de la universidad, el cual marcó una época en la vida cultural regional, debido a la calidad de quienes lo integraban y los buenos directores que tuvo, entre ellos Rafael Daboín. Organizamos también la Brigada de Socorristas. También formamos un grupo de alfabetización y los estudiantes trabajaban en las zonas adyacentes a la universidad, El Lobo, El Oso y La Cueva, los barrios vecinos. Me llenó realmente muchísimo ese trabajo social y cultural, porque también he sentido inclinación por el trabajo social. Hoy igualmente formo parte del grupo de lectura Ilia Rivas de Pacheco, nos reunimos para comentar obras literarias y a veces tenemos invitados que dictan charlas.
Labor social de la Cruz Roja
Carmen Teresa Alcalde de Rosales, como esposa de médico, es pionera en la creación del Comité de Acción Social de la Cruz Roja y fue fundadora de la Brigada de Socorro de la institución, pero debió retirarse un tiempo por razones de trabajo.
---Empecé con un grupo de señoras, primero fuimos 15 y hoy somos 36. Es un hermoso equipo, participamos en jornadas de vacunación en el hospital de la Cruz Roja, en barrios y escuelas, hacemos canastillas para donarlas y nos autofinanciamos. Para mayo, mes de la Cruz Roja, programamos un te canasta y recabamos fondos para las actividades sociales. Comencé asimismo con la acción católica en el año 1966, con esposas de médicos y seguimos trabajando. Ese tipo de labor llena igualmente mi vida, porque permite que hagamos algo en favor de otras personas. (TMS)
http://www.lanacion.com.ve/lis_n_sec.php?CId=27
Obras:

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