|
Cuenta

|
Nombre de una columna periodística, pasa a ser una Cuenta Abierta
Virtual compartida, en la que tendrán cabida las ideas,
propósitos, reflexiones, asombros y ocurrencias de quienes accedan
a nuestro lugar en la superautopista de la información.
Viabilizaremos,
así, el polivalente feedback de que disponemos, inmersos en
las bondades del ciberspacio, en el orbe comunicacional de Internet.
A flor del espejo del alma de la tierra, del múltiple espejo
cibernético, continuaremos navegando, internavegaremos, a sabiendas
de que "la esperanza es un escuchar la melodía del futuro",
la única que nos dirá cuándo, con qué fuerza, de qué modo asumir
nuestro destino, desde estas soledades sonoras de los Andes
hasta las azules somnolencias de los Alpes; desde las galopantes
regiones esteparias hasta los calcinantes sueños de las cálidas
arenas; desde las septentrionales águilas nevadas hasta las
vallejianas resonancias de las quenas; desde los espejos enterrados
del alma hasta los confines donde, tal vez afuera,
lejos de la tierra, titilen las estrellas.
Todo porque sabemos
que los siglos no se nutren únicamente de los acontecimientos
determinantes de lo político, lo económico o lo productivo.
Más allá de ello está la magia verbal. Por eso el siglo XXI
es también el de los vínculos verbales bellos y estéticos, el
párrafo inicial de una larga conversación del hombre con sus
esencias y la costumbre de admirar el vuelo supremo de los textos
que le hablan al oído para contarle que todavía tiene muchas
oportunidades sobre la tierra.
Entendiendo por
internautidad la posibilidad de que dispone el hombre de hoy
para intertextualizar sueños, verdades y esperanzas con miras
a configurar la clave de lectura que requiere nuestro
mundo de cara al porvenir. Gracias a la interactividad, implícita
en Cuenta Abierta, seremos capaces de crear el nuevo
texto que a gritos reclama el peregrinaje, la trashumancia
del hombre camino a las estrellas. La internavegación a partir
de una lectura instantánea, globalizada, compartida, equivale
a una verdadera posibilidad de democratización del saber, del
pensar y del crear.
Compartir internáuticamente
equivale a establecer una Sociedad Anónima,
una Cuenta Abierta, gracias al hombre-poeta, accionista
mayor de la esperanza y la utopía concretas. Es dar rienda suelta
al sueño, a la nostalgia, al insomnio, en búsqueda de
un claro de tierra para la angustia creciente de un paraíso,
a punto de esfumarse en esta enésima oportunidad de la informática,
la telemática, en medio de esta vigilia creadora cuando a fuego
lento se decide la definitiva solidaridad o soledad del
mundo. Cuenta Abierta intenta establecer un lugar para
la animación, reflexión y creación de líneas maestras
ideológicas, poiesológicas, que nos permitan confirmar que
somos Hijos del Mañana, con nostalgia de futuro, hoy, cuando
la derrota, el descontento, el desengaño, se han enseñoreado
sobre cada hombre y cada pueblo.
|